Tu trabajo no es tu trabajo

Antes que nada, ¡Bienvenidos nuevamente! Hace tiempo que no escribía. Creo que en algún momento perdí de vista lo bien que me hace bajar a tierra algunas reflexiones (que son tales justamente mientras presiono cada tecla).

Como primer post al momento de volver al blog no encontré mejor inspirador que Fred Kofman. A Fred ya lo mencioné varias veces, es el autor de Metamanagement un libro muy interesante que viene bien releer de vez en cuando.

En esta ocasión me llegó un video del autor en el que está frente al cuerpo docente de la Universidad Francisco Marroquín en el que presenta un caso bastante interesante, afirmando que lo que cada uno de los presentes cree que es su trabajo en realidad no lo es y lo iba a demostrar en solo unos minutos.

Antes de avanzar y contarles un poco más les pido que anoten en un papel en no más de dos líneas cuál es tu trabajo. Más tarde vamos a volver a esto.

Imaginemos un equipo de fútbol… ¿Cuál es el objetivo del equipo? ¡Ganar! Claro, el objetivo es ganar.

Pero, ¿cuál es el objetivo del defensor?

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Mi nuevo enfoque de Gestión

 

En mi post anterior, hace ya unos largos meses, contaba sobre mis nuevos rumbos profesionales fuera del mundo corporativo y como emprendedor.

Dado este cambio de rumbo tan profundo, no veo otra opción más que cambiar también el enfoque de los artículos de este blog. Orientado a la gestión, liderazgo y negocios, pero ahora desde otro tipo de perspectiva: la del emprendedor.

Como primer conclusión de estos 8 meses es que gran parte de lo aprendido en multinacionales no solo es aplicable en start ups, sino también recomendable hacerlo, pero con ajustes.

En mi caso, y a la gran mayoría de los emprendedores con los que hablé les pasa lo mismo, la diferencia está en la cantidad de recursos disponibles, ya sean humanos, financieros, económicos, tecnológicos, lo que sea.

Lo que si pondero mucho más que en cualquier otra posición que he tenido antes es la planificación, y por una razón muy básica y sencilla: No hay mails de colegas, proveedores ni clientes que te dicen que hacer. Si no lo hacés vos mismo, no pasa nada.

En los próximos posts compartiré algunas herramientas y prácticas diarias en este sentido, como así también opiniones, trabas y facilidades con las que me voy encontrando.

 

¡Un abrazo!

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Llegó la hora de Emprender

Finalmente, llegó el momento. Casi desde el primer día de trabajo en relación de dependencia (2003, en IBM), supe que quería crear algo propio. Pasó más de una década hasta que logré unir todos los puntos, tomé impulsó, y acá estoy.

Tuve intentos antes, por ejemplo con The Flex entre 2005 y casi 2007, compañía de servicios de tecnología que no prosperó porque le dedicaba mi pasión solo a tiempo parcial, y un poco más de un año y los ahorros de mi vida después, dejé de intentarlo. Claro, no lo necesitaba porque tenía un laburo en el que me iba cada vez mejor. Y si, sin necesidad, a la primera complicación lo más fácil era abrirse.

Hoy es fácil para mi ver que la necesidad (de guita, en este caso) era un factor determinante para el éxito. Sin necesidad no había esfuerzo. Ojo, le dedicaba millones de horas, pero a la primera de cambio, todo se fue desmoronando. Lo primero que empezó a faltar, fueron las ganas. Hoy, más cerca de los 30 que de los 21, me encuentra en otra etapa, y creo que gracias a proyectos como The Flex, y otros que nunca vieron la luz, llegué al día de hoy: Momento que decido apostar todo, 100%, fulltime, sin medias tintas. No voy a mentir. Estoy lleno de incertidumbre, pero es increíble las puertas que se abren y las oportunidades que aparecen cuando se le está prestando atención.

Para los que quieran saber un poco más, visiten mi perfil de LinkedIn, o NSBS, el sitio de mi nuevo proyecto, donde estaremos desarrollando negocios en internet (manténganse sintonizados, el primero está por ver la luz antes de mitad de año).

Esperemos ahora leernos más seguido 😉